Trump, el G20 y la esperada cita con Putin






Negociaciones difíciles con las naciones industrializadas y emergentes y tímidos 
avances en las relaciones EEUU – Rusia son algunas previsiones

El presidente Donald Trump inició hoy su segunda gira presidencial con destino a Varsovia, Polonia, desde donde partirá a Alemania para participar en la Cumbre del Grupo de las 20 naciones industrializadas y emergentes del planeta (G-20).
Ante la cita, este 7 y 8 de julio, en la ciudad alemana de Hamburgo, los analistas prevén difíciles negociaciones entre los miembros del grupo y el presidente de Estados Unidos, la primera economía del mundo. Se estima que el cambio climático, el multilateralismo y el comercio sean los temas que centren el interés de los debates, en los cuales también tendrían lugar el combate al terrorismo, la crisis de los refugiados y las amenazas nucleares de Corea del Norte y su reciente ensayo de misil balístico.
El republicano es favorable a una política comercial proteccionista, bajo el lema “Estados Unidos primero”, con el alegato de que las condiciones actuales han perjudicado a la nación norteamericana. La estrategia estadounidense ha despertado el rechazo de sus socios y aliados, quienes ven el aislacionismo de la Unión como una consecuencia inmediata de esta iniciativa, en un mundo cada vez más globalizado e interdependiente en sus relaciones comerciales.
Además, el Jefe de la Casa Blanca llegará a Hamburgo enfrentando profundas diferencias y desencuentros con sus pares del G20 por su retórica, por lo que antes de la cumbre ha establecido algunos contactos que le permitan un margen de maniobra de cara a los acuerdos de la cita. Sin embargo, líderes como la canciller alemana Ángela Merkel, anfitriona de la conferencia, también tratan de construir consensos para hacer frente al mandatario. Trump ha declarado que no apoyará ninguna resolución que promueva la libertad de comercio o respalde el Acuerdo de París.
Ya en marzo, durante la cita de ministros de finanzas y bancos centrales de los miembros del G-20 en la ciudad alemana de Baden-Baden, Trump rompió el consenso y logró que la declaración final de la cumbre omitiera cualquier referencia al proteccionismo y en favor del libre comercio, además del apoyo al cambio climático.
Por otra parte, en el marco de la cumbre, está previsto que el republicano sostenga encuentros bilaterales con sus socios del G20. La más esperada de estas reuniones es la cita con el presidente ruso Vladimir Putin, en el primer cara a cara entre los mandatarios. Trump también se reunirá con el Jefe de Estado de México, Enrique Peña Nieto, después de la cancelación de la cita entre ambos en enero por las declaraciones del republicano sobre el muro fronterizo. Mientras, Merkel y el Jefe de la Casa Blanca tendrán un segundo encuentro, luego de que la canciller hiciera una visita oficial a Washington en la cual quedaron patentes las diferencias entre ambos.

“Face to face”. Rusia ha declarado que durante el encuentro que sostendrán este viernes 7 de julio Putin y Trump, Moscú espera aclarar las perspectivas de la cooperación entre ambos países, mientras el principal asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, general H.R. McMaster, ha dicho que EEUU busca una relación “más constructiva” con Moscú. Sin embargo, los expertos no esperan grandes avances de esta primera cita entre los líderes mundiales.
Las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, hoy, no son mejores que durante el gobierno del presidente Barack Obama. Por el contrario, la promesa de acercamiento a Rusia del actual Jefe de la Casa Blanca ha enfrentado obstáculos tanto interna como externamente.
La aspiración de Trump debe superar en Estados Unidos las investigaciones por la supuesta injerencia rusa en las elecciones de noviembre de 2016, que dieron la victoria al republicano, y el escrutinio por los supuestos lazos entre los miembros de la campaña del magnate y funcionarios rusos. La situación divide a los republicanos y las pesquisas le han costado la cabeza a al menos dos importantes cargos: el asesor de Seguridad Nacional, Michael Flynn, y al director del FBI, James Comey. En este contexto, los asesores republicanos del mandatario recomiendan prudencia y cautela, ante la posibilidad de que cualquier gesto pueda ser interpretado por los estadounidenses como debilidad o compromiso de Trump con el gobierno de Rusia y su presidente.
Desde el punto de vista internacional, los conflictos en Ucrania y las sanciones, la guerra en Siria, la expansión de la Otan, el desarme nuclear, así como la instalación del escudo antimisiles en Corea del Sur, entre otros, confrontan posiciones e intereses de EEUU y Rusia difíciles de conciliar.
Quizá sea Siria el punto más álgido. El Kremlin es el principal aliado del presidente sirio Bashar al Assad, y se opone a su salida como parte de la solución al conflicto en la nación árabe, como propone Occidente. Además, en territorio sirio confluyen las acciones de la coalición liderada por Estados Unidos en el combate a los yihadistas del Estado Islámico, así como la ofensiva rusa y otros países aliados de Siria contra los terroristas. Las acciones han producido algunos incidentes en el terreno, así como una escalada de la retórica entre Rusia y EEUU.
    Reunion G-20 del 2016 (foto de archivo)                                                  
El ataque del Pentágono a la base aérea de Al Shayrat en Homs tras un supuesto ataque químico realizado por Siria contra la población, elevó las tensiones, que persisten en su máximo nivel, luego de que Estados Unidos señalara que Siria prepara una nueva ofensiva de esta naturaleza. Damasco y Moscú han advertido que responderán cualquier agresión estadounidense.
Además, Trump debe asumir posiciones frente a sus socios europeos, y el general McMaster ha declarado que el Jefe de la Casa “hará lo necesario” para confrontar el “comportamiento desestabilizador” de Rusia.
Ni Trump, ni el G20, ni Putin la tienen fácil.
UltimasNoticias/FB
Share on Google Plus

About El caminante

0 comentarios:

Publicar un comentario