Piden a Trump no cometer el peor error de su vida

Crecen rumores de que el presidente estaría pensando repetir la dosis que le dio al ex director del FBI

      Paul Ryan le pide a Trump que deje trabajar a fiscal especial en el caso del Rusiagate



El líder republicano Paul Ryan pidió hoy al presidente de EE.UU., Donald Trump, que deje al exdirector del FBI Robert Mueller, encargado de la investigación sobre la supuesta injerencia rusa en las elecciones, hacer su trabajo de forma “independiente”.
Ryan, presidente de la Cámara de Representantes, se posicionó así sobre los comentarios que han proferido varios aliados de Trump sobre la posibilidad de despedir a Mueller, nombrado fiscal especial para el caso ruso el 17 de mayo y considerado por demócratas y republicanos como uno de los exdirectores del FBI más prestigiosos.
En una entrevista radiofónica, el líder republicano dijo que le “sorprendería” si Trump despide a Mueller.
“Creo que debería dejar a Bob Mueller hacer su trabajo, hacer su trabajo de forma independiente, y hacer su trabajo rápidamente porque creo que eso es lo que le gustaría a él (Trump) que pasara”, afirmó Ryan.
Frente a los comentarios de Ryan, otros republicanos como el expresidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich, siguieron atacando hoy a Mueller.
En una entrevista hoy en el canal ABC, Gingrich afirmó que la figura del fiscal especial es “muy peligrosa” y consideró que aquellos que piensan que la investigación rusa va a ser “neutral” y “profesional” están “delirando”.
Gingrich, importante aliado de Trump, repitió los comentarios que ya hizo ayer y volvió a defender que Mueller ha conformado su equipo de investigación con varios donantes demócratas y exempleados de la Fundación Clinton, por lo que puso en duda su imparcialidad.
Las críticas por parte de Gingrich contrastan con las alabanzas que pronunció sobre Mueller cuando fue nombrado el mes pasado.
Por el momento, el Gobierno no ha hablado oficialmente de la posibilidad de despedir a Mueller, encargado de investigar la supuesta injerencia rusa en las elecciones de 2016 y si existió coordinación entre el Kremlin y miembros de la campaña de Trump para influir en el resultado.
En una comparecencia ante un subcomité del Senado, el “número dos” del Departamento de Justicia, Rod Rosenstein, afirmó hoy que no existe ninguna razón para despedir a Mueller y aseguró que el fiscal especial disfrutará de la “total independencia que necesita para llevar a cabo su investigación”.
Preguntado por los senadores sobre si piensa despedir a Mueller, Rosenstein respondió: “si hay una buena causa, lo consideraría. Pero si no hay una buena causa, no me importa lo que nadie pueda decir al respecto”.
El fiscal general de EE.UU., Jeff Sessions, se apartó de la investigación sobre Rusia debido a unos polémicos encuentros que mantuvo con el embajador ruso en Washington, Sergey Kislyak.
Por tanto, la potestad de despedir a Mueller recaería sobre Rosenstein, que también fue el encargado de nombrarlo.

                               El presidente Trump está en medio de la polémica.

El presidente de EEUU está en medio de dos fuegos

Los dos frentes para intentar llevar a Trump a juicio político


El presidente Donald Trump enfrenta dos frentes que lo podrían llevar a un juicio político.
El primero está relacionado con el “Rusiagate”, que investigan el FBI y el Congreso, a fin de determinar si el gobierno ruso intervino en las elecciones de los Estados Unidos en 2016, además de la relación del equipo del presidente Trump con el gobierno de Vladimir Putin.
Una línea clave en esta indagatoria está relacionada directamente con el mandatario republicano, ya que se busca determinar si cometió “obstrucción de la justicia” al pedirle al exdirector del FBI, James Comey, detener la investigación contra el exasesor de seguridad nacional, Michael Flynn, quien renunció y se ha negado a testificar.
Durante su audiencia en el Comité de Inteligencia del Senado, Comey dijo que el presidente Trump mintió sobre él y sobre el FBI en el “Rusiagate” y proclamó: “Dios mío, espero que haya grabaciones”, de las reuniones que sostuvo con el republicano.
Tras el testimonio que rindió Comey, el presidente Trump lo llamó “cobarde” e infirió en que pudo cometer algún delito al filtrar información a la prensa.
El segundo frente se abrió formalmente este lunes, con la denuncia presentada por los fiscales generales del Distrito de Columbia y del estado de Maryland contra el presidente Trump, alegando que ha violado las clausulas anticorrupción de la Constitución al aceptar millones en pagos y beneficios de gobiernos extranjeros desde que se mudó a la Casa Blanca.
Este nuevo procedimiento jurídico es el primero en su tipo impulsado por entidades de gobierno, y se sustenta en que el mandatario retenía la propiedad de su compañía cuando se convirtió en presidente.
Karl A. Racine, de D.C., y Brian E. Frosh, de Marylan consideraron que el presidente ha roto la promesa de separarse de sus empresas, afectando sus deberes como servidor público.
Estamos en una nación de leyes, nadie, incluido el presidente de los Estados Unidos, está encima de la ley... ¿Qué vamos a hacer? ¿Dejar que el presidente se regule a sí mismo?”, expresó Racine.
El resultado de estos dos frentes no colocan en una buena posición al mandatario, quien ha tenido problemas para conseguir una firma de abogados de alto perfil, por lo que abogado en jefe del Presidente, Marc E. Kasowitz, es quien lo representa.
ElDiario/FB.Com
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